Coraje

Me aferro al coraje
para no morir de pena
o salir corriendo.

Me aferro al silencio,
a ver si escucho alguna verdad
o por lo menos una mentira a medias.


Y ahora, lejos,
a las montañas, el viento y el frío.
A los campos, la playa lunar, la madera mojada.
Me aferro con toda mi fuerza y con toda mi vida
a la alegría y al dolor,
y a las vidas que podrían ser.

En el corazón las guardo.
Y luego las dejo ir.

La Despedida

El amor y el dolor se van enredando
se entrelazan, uno en torno al otro:
Se clavan en la tierra,
y crean raíces,
se alojan en los pedacitos de nuestro jardín.

Ahí la despedida suena entre ambos,
las palabras en silencio decretan la sentencia.
Los días y los meses y los años que hay
entre nosotros se hacen distancia.

Y entonces,
el día se acaba.

Ya no hay nada más que decir.







(Hastasiemprecorazón).

Terminamos de nuevo

No sé si la derrota es tuya.
O es mía.

Derrotas varias

A veces siento como si fuera a vomitar.
Puede pasar cuando estoy muy aburrida, cuando veo 10 capítulos seguidos de una serie, cuando me despierto y son más de las dos de la tarde y cuando me fumo más de 3 cigarros al día en los días en que había resuelto dejarlo.


teenager

Uno se termina aburriendo de dejar ir siempre a la misma persona.
Sobretodo cuando en verdad siempre es que la dejan ir a uno.

Hibernar

Abracémonos.

Deja que mis manos te reconozcan un segundo,
o dos,
o tres.

Cuatro,
Cinco,
Seis,
Ochenta,
Mil.


pan para hoy

Hagamos un pacto,
uno más que sea.

Así quizá pueda ser feliz hoy día.

No me importan las miserias de mañana.

Parques

Me siento ese sábado en una banca, luego un jueves en el metro. La semana siguiente, un andén.
La primera y la tercera vez te sientas tú al lado mío. La segunda vez yo al lado tuyo.
En cada vez, me saludas, me miras y sonríes.

Y yo, sin quererlo, sonrío de vuelta.