Un Pacto para Vivir II

Invité a este tipo a un concierto y mientras caminábamos, adelante había dos locas hablando de cosas y entonces una se puso a cantar. Por un rato no pesqué lo que decía, porque estábamos caminando en ascenso y estaba más preocupada de maldecir la cajetilla que me había fumado antes, pero en un momento el camino se aplanó y entonces empecé a escuchar que cantaba Un Pacto y se me revolvió la guata, porque esa es la canción que tú cantas y uno siente que estas cosas son señales divinas que en verdad no quieren decir ni una weá.
Después de un rato me olvidé del asunto, le di uno y muchos besos más al otro tipo, que besaba impactántemente bien, lo que fue a la vez revelador y triste.
Como todas las cosas que han ocurrido desde que terminamos.

Un Pacto para vivir I

Echo de menos las onces, las tardes en la terraza, las explicaciones económicas de tu papá, las ensaladas de tu mamá, la sobremesa eterna de las tardes o de la once, la mesita de centro, tu baño en el que siempre me quedaba encerrada, extraño tu sillón y las miles de siestas que dormí en él, extraño tu piano, la perspectiva de escucharte, extraño tu pieza, los dos acostados en la cama, siendo felices, tu ventilador. Te extraño de tantas formas distintas, extraño quererte.
Las cosas se vuelven menos devastadoras pero más definitivas.

so all over

Recordaré nuestros besos. Tu mano en mi mano, mi espalda en tu boca, tus piernas que ya no eran tuyas, eran mías, como todo lo demás. Recordaré las mañanas, flojas, despertando enredados el uno en el otro. Recordaré tu sonrisa, que no cansaba de mirar. Recordaré la forma en que entendíamos todo, de manera tan nuestra, porque a pesar de ver el mundo desde dos perspectivas, creamos uno donde inventamos la nuestra. Recordaré los desayunos que me llevaste mil veces a la cama, como me arropabas antes de dormir, el pan italiano que siempre nos gustó, las películas en tu sillón, tu piel cerca de la mía. Recordaré tus abrazos.

Pero entonces, muy de a poco, lo intentaré, pensaré un poco en ti, casi como una rutina olvidada, sin añorar, sin recordarte realmente, sin desesperación, pero sin alegría. Y ahí entonces sabré que hemos terminado para siempre y que ya no existes más.

1 Mes y algunos días

Cuando me pesé en la farmacia Ahumada de concepción con providencia no supe cuál era el sentimiento que preponderaba: si la pena por haber terminado o la felicidad de haber bajado 5 kilos por lo mismo.

Wake up and smell the routine

Hoy día huelo a durazno y a decepción.

No strings attached

Bueno al menos ahora puedo des-cumplir todas mis promesas.
Puedo deshacerme de todas las frasecitas de mierda que escribí en distintos cuadernos
y puedo volver a tener el derecho de pensar que el mundo es una mierda, que la vida es una mierda.
O al menos no deberte nada y pensar eso mismo de ti.

no further questions II

Como si ya no te quisiera mucho, no digo te amo antes de despedirme.
Como si ya no te quisiera tanto, me enojo. A menudo.
Usualmente por nada.

no further questions

A veces me siento una impostora.

Dolor de guata

Intenté pedir auxilio en un estado de facebook. Era serio. Tenia comillas, una coma y hasta un punto final. Me siento adolecente, como si un dolor primitivo y antiguo se estuviera carvando ahi mismo bajo mi piel, ante mi propia vista, sin que yo pueda hacer nada.
No entiendo de donde sale de pronto tanta desesperación. O desolación. O quizá no sea nada, quiza sea solo hambre.

true n°1

He perdido la voluntad hasta de saludar por facebook a la gente de cumpleaños.