Bandurrias

Me quedo con esta vida a cuestas
de a veces sol,
a veces duda

y escucho bandurrias,
resonando en mis huesos
gritando,
llorando

el sol, se hace
blanco frío:
alguien canta
pronto va a llover.

I

es junto a la ventana
cuando vuelo.

21.


hay un espacio
que no se llena nunca
de cielo ni

pena

Coraje

Me aferro al coraje
para no morir de pena
o salir corriendo.

Me aferro al silencio,
a ver si escucho alguna verdad
o por lo menos una mentira a medias.


Y ahora, lejos,
a las montañas, el viento y el frío.
A los campos, la playa lunar, la madera mojada.
Me aferro con toda mi fuerza y con toda mi vida
a la alegría y al dolor,
y a las vidas que podrían ser.

En el corazón las guardo.
Y luego las dejo ir.

La Despedida

El amor y el dolor se van enredando
se entrelazan, uno en torno al otro:
Se clavan en la tierra,
y crean raíces,
se alojan en los pedacitos de nuestro jardín.

Ahí la despedida suena entre ambos,
las palabras en silencio decretan la sentencia.
Los días y los meses y los años que hay
entre nosotros se hacen distancia.

Y entonces,
el día se acaba.

Ya no hay nada más que decir.







(Hastasiemprecorazón).

Terminamos de nuevo

No sé si la derrota es tuya.
O es mía.

Derrotas varias

A veces siento como si fuera a vomitar.
Puede pasar cuando estoy muy aburrida, cuando veo 10 capítulos seguidos de una serie, cuando me despierto y son más de las dos de la tarde y cuando me fumo más de 3 cigarros al día en los días en que había resuelto dejarlo.


teenager

Uno se termina aburriendo de dejar ir siempre a la misma persona.
Sobretodo cuando en verdad siempre es que la dejan ir a uno.

futuro

La nostalgia está llena de trampas.

Dolor de Guata

Hay días en que no pasa nada.
Y hay días en que te quiero.

Hibernar

Abracémonos.

Deja que mis manos te reconozcan un segundo,
o dos,
o tres.

Cuatro,
Cinco,
Seis,
Ochenta,
Mil.


pan para hoy

Hagamos un pacto,
uno más que sea.

Así quizá pueda ser feliz hoy día.

No me importan las miserias de mañana.

Parques

Me siento ese sábado en una banca, luego un jueves en el metro. La semana siguiente, un andén.
La primera y la tercera vez te sientas tú al lado mío. La segunda vez yo al lado tuyo.
En cada vez, me saludas, me miras y sonríes.

Y yo, sin quererlo, sonrío de vuelta.



El Peso

Voy a ir recogiendo todas las piedras en
el camino.
Las blancas
y las negras.

Las guardaré en mis bolsillos,
y acumulando de a poco
el peso
haré caso omiso a la carga.

Iré recogiendo cada piedra en el camino.
Como mantra,
plegaria
o expiación.

Las iré dejando en tu puerta,
a tu libre elección lo que hagas con ellas.
Las podrías tirar,
guardar,
o construir con ellas
[puentes o puertas].


Cigarras

Escucho las cigarras
las escucho entre la montaña y el mar.
Me saludan y me dicen "acá estábamos".

Entonces me convierto en cigarra
y canto.

Fantasmas

Aparecías a veces.
En el mar,
En Londres.
En la desesperanza
y en la alegría.

La Oportunidad

Dejar la ventana abierta
y que entre el vendaval.
Que lo destruya todo.
Que el mundo entero se haga pedazos.

No le temo.

Zona cero

Abrí la piel.
Fui horadando por músculos y capas, con cuidado.
El cuerpo es frágil.
Susceptible.
Y las complicaciones de llegar al lugar correcto son siempre infinitas.

Estrategia

Me río sin poder evitarlo.
Me inclino un poco más adelante.
tomo aire, bien profundo
exhalo lento,
Y (Te) espero.

Virginia.

Los pulmones pueden volverse sólidos de repente, haciendo imposible la respiración. Pueden volverse más aire también, lo que también disminuye la capacidad ventilatoria. Ambos son procesos lentos, que se desarrollan usualmente en años, de manera silenciosa.
No son como el agua.
A veces los pulmones se vuelven agua, de un momento a otro.
A veces el agua inunda todo.
Y entonces,
la muerte.